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Industria retocará la ley de balnearios para evitar la competencia desleal

En Galicia hay un manantial de aguas minero-medicinales por cada hectárea de terreno y existe una fuente por cada diez habitantes.

En Galicia hay un manantial de aguas minero-medicinales por cada hectárea de terreno y existe una fuente por cada diez habitantes.

En Galicia hay un manantial de aguas minero-medicinales por cada hectárea de terreno y existe una fuente por cada diez habitantes. Con estos dos datos en la mano, Ángel Bernardo Tahoces, director xeral de Industria, esboza el potencial termal de Galicia y justifica la necesidad de retocar la normativa actual para defender al sector de la competencia desleal, entre otros problemas.

«Hai necesidade de transparencia e limpeza no sector, regulamentando o que é un balneario, un spa e un centro de talasoterapia», dijo durante una jornada sobre protección de aguas minerales organizada por la Asociación de Balnearios y la Cámara Mineira de Galicia.

El meollo de la cuestión es que la Ley de Aguas Minerales, Termales y Establecimientos Balnearios de Galicia, de 1995, define y regula con precisión lo que es un balneario, pero no lo que son spas y talasos, un vacío que ha generado problemas. El principal lo expone Benigno Amor, gerente de la Asociación de Balnearios de Galicia: «Existen numerosos spas que utilizan agua del grifo, pero que se promocionan como servicios termales, se anuncian como balnearios y emplean técnicas que son, por ley, privativas de instalaciones que emplean aguas mineromedicinales». Frente a esto solicita un régimen de sanciones diáfano ante las infracciones.

Fuentes de Industria confirmaron la intención de retocar la ley para acabar con la competencia desleal. La Xunta quiere aprovechar la fortaleza del sector en Galicia y apoyar la constitución de un clúster que ha dado sus primeros pasos «para formar unha asociación forte» y armarla con una novedosa herramienta, «o Centro Tecnolóxico do Auga», que, según la consellería, se cimentará desde la «triple hélice industria-administración-universidade, e que aunará industria e servicios».

La censura de los balnearios a los spas se limita a los que asumen competencias termales, pero el asunto tiene un segundo enfoque. El término spa se reserva en todo el mundo (menos en España) a las aguas mineromedicinales, de manera que los extranjeros que llegan al país en busca de turismo de balneario suelen acabar bañándose en agua del grifo. «Con una particularidad -observa Benigno Amor-, Galicia es líder del termalismo en España, con el 20% de los balnearios del Estado, pero el negocio del spa está sobre todo en Canarias, Levante y Andalucía, que son los que nos quitan esos clientes». Amor considera que el volumen de visitas podría subir «en torno a un 10%» con una terminología más precisa.

Industria redefinirá además en la ley los perímetros de protección que tienen los balnearios sobre sus manantiales, más allá de los límites de las fincas, «para que sexan máis realistas e eficaces, porque actualmente son máis virtuais que reais», admitió Bernardo Tahoces.
 

Data:09/12/2009                              Fonte:www.lavozdegalicia.es

URL Orixe: http://www.lavozdegalicia.es/sociedad/2009/12/09/0003_8158938.htm